La hora exacta de la operación dependerá del tiempo que demore en fraguar el cemento sobre el que será instalada la cápsula que izará los mineros en la mina San José.

Santiago de Chile. (Agencias).- Las autoridades chilenas manifestaron hoy su esperanza de que al menos uno de los mineros este fuera de la mina de San Jose antes de terminar el dia y señalaron que el rescate de los 33 comenzará este miércoles. Pese a que las autoridades chilenas fijaron ayer el inicio de la operación de rescate para las 00.00 del miércoles (cinco de la madrugada en España), los trabajos se adelantarán hasta las seis de la tarde en Chile (23.00 de hoy martes en España) con el descenso de la cápsula de acerode 3,95 metros de alto bautizada como Fénix. tardará unas 48 horas. La hora exacta de la operación dependerá del tiempo que demore en fraguar el cemento sobre el que será instalado la cápsula que izará los mineros en la mina San José.
"Esperamos concluir este día martes con al menos uno de estos mineros en la superficie. Sería un objetivo que nos hemos planteado y estamos trabajando para ello", dijo a los periodistas el ministro de Minería, Laurence Golborne. Al entregar detalles de la operación, Golborne indicó algunos cambios en el procedimiento respecto de lo que se había informado hasta ahora, como por ejemplo, que se usará para evacuar a los mineros la cápsula "Fénix 2", y no la "Fénix 1", que el lunes fue probada con éxito.
La número dos "está más preparada para el rescate", dijo Golborne, que además indicó que son tres y no cuatro los socorristas que descenderán al fondo de la mina para apoyar a los mineros. Transcurridas catorce horas, bajarán otros dos socorristas para completar la tarea.
El presidente de Chile, Sebastián Piñera, mostró su "profunda emoción" al llegar a la ciudad de Copiapó, desde donde partió rumbo a la mina de San José donde se encuentran atrapados 33 trabajadores. "Los chilenos dijimos que no nos rendiríamos y cumplimos", destacó.
Piñera dijo sentir la misma emoción "que sienten todos los chilenos" y una "tremenda alegría". "Nosotros hicimos todo lo humanamente posible, pero también reconocimos que la vida de los mineros estaba en las manos de Dios", declaró el mandatario, quien destacó que se llega "al final de esta larga historia", informa el diario 'La Tercera'.
Por su parte, las familias de los 33 mineros atrapados en una mina del norte de Chile aguardan con nervios y expectación el inminente rescate de sus allegados, e imaginan cómo será el momento de reencuentro tras más de dos meses de angustia. "Estamos con un cierto nerviosismo pero tranquilos a la vez porque sabemos que todas las cosas van a salir bien", comentó a Efe Alonso Contreras, primo del minero Carlos Barrios, desde una improvisada vivienda en el campamento Esperanza, que los ha cobijado desde el derrumbe del pasado 5 de agosto.
Los obreros serán sacados por un conducto de 622 metros de extensión en un recorrido que durará unos quince minutos, a través de un mecanismo de polea de 250 caballos de fuerza, a una velocidad promedio cercana a un metro por segundo. A esto se deben agregar otros diez minutos para preparar e instalar a cada minero y unos 20 para que la cápsula vuelva a descender.
Un total 1.800 metros de cable se desplegarán a través de "palomas" para mantener la comunicación entre los trabajadores y la superficie. Después de una prueba con la cápsula vacía, el primero en bajar será un socorrista minero, que informará sobre el estado del conducto, para después iniciar el ascenso del primer minero. En seguida bajará un enfermero con medicamentos para tratar desde dolores de cabeza hasta infartos cardiacos, según los encargados de la tarea.
Las autoridades aún no han confirmado el orden en que los mineros serán rescatados, aunque según los familiares, el primero será el capataz Florencio Ávalos y el último el jefe de turno, Luis Urzúa. El criterio general es que primero salgan los cinco mineros considerados más hábiles; después los once señalados como los más débiles y por último 17 seleccionados como los fuertes del grupo.
Conforme vayan saliendo, los mineros pasarán a un espacio especialmente habilitado, compuesto por una sala de primeros auxilios y un policlínico, donde se les hará el primer chequeo médico de emergencia. Después cada trabajador será trasladado a un recinto médico de campaña donde se les practicarán exámenes psicológicos y dentales, se les administrará suero y vitamina D y podrán reencontrarse con dos de sus familiares por unos breves minutos.
Después serán trasladados en helicóptero al hospital regional de Copiapó, a 45 kilómetros de distancia, donde serán sometidos a un exhaustivo chequeo médico y permanecerán al menos 48 horas en observación. Sólo la "camanchaca", típica niebla de la zona norte del país que suele bajar al anochecer, podría paralizar el operativo aéreo y obligaría a un traslado en ambulancia.
Los mineros llevarán puestos unos trajes diseñados a su medida, y utilizarán además unas gafas de sol especiales para protegerse de la luz solar y evitar posibles daños en sus ojos después de haber permanecido más de dos meses en la penumbra.
El ministro de Salúd, Jaime Mañalich, dijo que una de las mayores precauciones a tomar a la hora de realizar el rescate será la salud ocular de los mineros. Explicó que el nivel de luminosidad que han tenido corresponde "al que hay en el cine", por lo que el impacto con la luz natural puede ser muy perjudicial después de tantos días encerrados.
Además, el ministro de Salud confirmó que antes del rescate, los mineros han estado sometidos a una dieta especial que excluye alimentos sólidos y que tampoco se les administran calmantes para que estén plenamente conscientes y puedan actuar ante cualquier problema.
La Asociación Chilena de Seguridad pondrá a disposición de los mineros asistencia psicológica durante seis meses. Tras unos dos días en el hospital, los mineros disfrutarán junto a su familia de asados y viajes e, incluso, de celebraciones muy especiales: Mario Gómez se casará por la iglesia con su esposa, y Richard Villarroel conocerá a su hijo, que está a punto de nacer.
Los técnicos prevén colapso de comunicaciones durante el rescate
Técnicos en telecomunicaciones que trabajan en la mina San José han afirmado que la telefonía e Internet se colapsarán en la zona cuando comience el rescate de los 33 mineros atrapados bajo tierra.
"Hay muchos más periodistas de lo pronosticado inicialmente", dijo a dpa un operario de la empresa Entel, una de las más grandes de Chile. "Probablemente lo primero que falle sea la banda ancha móvil y luego el sistema wi-fi", detalló el técnico, mientras revisaba los cables y la electricidad del sistema de comunicaciones.
Inicialmente el gobierno tenía inscritos a 400 periodistas acreditados en la zona. Hoy sólo la prensa extranjera supera los 1.600 corresponsales.
Fuente: La Vanguardia
PD: Ánimo y fuerza Chile


















