Lon-ami escribió:Aportad argumentos sólidos y dejad de decir tonterías.
¿No te parece bastante sólido lo que ya hemos dicho?
Imagínate que anuncian el StarCraft II con posibilidad de personalización del ejército y van y te ponen para elegir entre eso que tú nos has mostrado: unos cambios tan sutiles e irrelevantes que hay que meter zoom a tope para poder distinguirlos. Todo el mundo que hubiera comprado el juego esperando algo novedoso como eso se vería decepcionado. Unos cambios tan sosos como esos lo único que hacen es agregar datos que ocupan memoria, sin contar las combinaciones posibles y todo eso... que estropea el juego técnicamente y encima provocaría retraso (claro que sólo en el caso de que esta idea no se les hubiera ocurrido y tuvieran que empezar desde 0 el modelado de las unidades y algún sistema para personalizarlo).
Por otro lado, también esta la posibilidad de que metan esta opción, pero permitiendo unos cambios más exagerados, como los themes que mencionábamos, cosas que afectan más generalmente a las unidades (¡y edificios por supuesto!). Entonces sí que sería un puto caos. Cualquier balance que se quisiera mantener estaría desechado por el hecho de que no se podrían distinguir, no sólo las unidades, sino el ejército al que pertenecen (y no te cuento ya si les pones trajes color arena estando en un mapa desértico: ¡podrías llegar a confundir a las unidades con el terreno!).
Además de todo esto, estas ideas SÓLO las habéis expuesto con cierto razonamiento para los TERRAN y los PROTOSS. ¿Qué pasa con los Zerg? En mi opinión lo de agregar pinchos no concuerda muy bien con el universo Zerg... ¿Por qué ciertas subrazas evolucionan distintas que otras?
La excusa de meterlo para el Editor de Mapas aunque sea tampoco se sostiene. Según lo visto el editor va a ser MUY PODEROSO. Se van a poder alterar muchísimas variables del juego (ya lo vimos todos, o la mayoría, en el Warcraft III), así que yo no me preocuparía porque Blizzard hiciera esas cosas, porque la comunidad de mappers y modders se encargará enseguida de crear nuevas y revolucionarias formas de jugar.
Aquí nadie ha dicho ninguna tontería.